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Diario de Nikki 10

Cuando Brandon le pide ayuda a Nikki con un tema bastante peludo, ¡no se puede negar! Así que tendrá que cuidar de siete cachorros adorables en casa, A ESCONDIDAS de sus padres, una hermana bastante entrometida, todo uninstituto y? una chica manipuladora que busca venganza, Mackenzie Hollister. Pero, sin duda, si alguien puede hacerloes Nikki? eso sí, ¡no sin hacer alguna pifia y tener algunos sustos por el camino!

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Por el amor a una mujer: una carta de Bukowski que explica su visión del amor

Si se está enamorado resulta simple recurrir a la función poética de la lengua para embellecer todo pensamiento, y darle paso a la inspiración —si suponemos que todos quisieran escribir sobre ello—. Por otro lado, aferrarse a lo que en realidad sólo era una incompatibilidad emocional es un acto suicida; literal, la depresión del desamor ha orillado a muchos a cometer suicidio, pero no sin antes carcomerlos con una demoledora tristeza que los conduce al extremo del sufrimiento emocional, a tal grado de no querer vivir más; tal demencia es aún más difícil de plasmar.

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5 CIUDADES EN LAS QUE YA SOLO PODRÁS VIVIR A TRAVÉS DE LOS LIBROS

Viernes, 06 Mayo 2016
Autor: LibroPatas
 
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Las misteriosas ciudades que un día fueron inmensas, muy ricas o muy poderosas, que estuvieron llenas de vida y de animación, y que un día se convirtieron en una ruina (o fueron sepultadas y olvidadas hasta que alguien las volvió a encontrar) despiertan todavía más nuestra imaginación y logran aún más atraparnos. Quizás es porque esos lugares tienen algo bastante de literario…

Las ciudades del pasado que ya no existen ya no aparecen en los mapas ni en los atlas y son material para artículos y libros sobre su misteriosa desaparición, su poder de atracción en el pasado y su decadencia. Sea como sea, uno ya no puede vivir en ellas a menos que lo haga a través de la palabra escrita. Un libro, que acaba de publicar Geoplaneta, acaba de unirlas (no todas, pero sí unas cuantas) en una especie de atlas especial, una suerte de minienciclopedia de las ciudades perdidas. En Altas de las ciudades perdidas, Aude de Tocqueville recupera las historias de algunas de esas ciudades desaparecidas que están repartidas por todo el mundo. Estas son solo unas cuantas de ellas.

CARTAGO

Todos hemos leído en alguna ocasión sobre Cartago, porque como mínimo aparecía mencionada en nuestros libros de Conocimiento del Medio. La Cartago del pasado ya no es visitable. En el siglo II antes de Cristo, la ciudad fue sometida al asedio por los romanos y tras tres años de resistencia cayó ante ellos. Los romanos destruyeron por completo la ciudad y, por ello, ya no queda nada de aquella Cartago de las glorias del pasado. El Imperio Romano volvió a construirla, pero de esa nueva Cartago tampoco queda nada. En el siglo XIX volvió a ser destrozada. Como nos dice Tocqueville, si queremos visitar la Cartago gloriosa del pasado, lo mejor es leer Salambó, de Flaubert.

KOLMANSKOP/ KOLMANSKUPPE

Está en la costa de Namibia, en medio de un desierto, y es uno de esos lugares que creció en una fiebre del oro (esta vez de diamantes), fue un lugar a la última (la fundaron en 1908, cuando la zona era un protectorado alemán, y rápidamente se convirtió en uno de los lugares “más prósperos de África” con grandes almacenes que vendían lo último a la moda en Berlín y con el primer hospital con rayos X de África), tuvo agua de la traída que se pagaba más cara que la cerveza y tenía edificios y más edificios de arquitectura a la última. Vivió su momento de gloria en los Locos Años Veinte, empezó a decaer en los 30 y empezó a ser deshabitada en los 50, cuando la arena empezó a invadirlo todo.

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CENTRALIA

Centralia era una aburrida ciudad de provincias más de Estados Unidos, sin grandes edificios reseñables y sin grandes elementos destacados. Había crecido al lado de una explotación de carbón, ya que la zona era rica en el material. De hecho, las vetas del mineral cubrían toda la parte inferior de la ciudad, en galerías por extraer. En 1962, dos bomberos prendieron fuego a un montón de basura al lado de uno de los cementerios de la ciudad. El fuego se filtró bajó tierra y prendió en el carbón y la ciudad pasó a estar sobre un fuego casi eterno que se consumía bajo tierra (se espera que, con suerte, el fuego se apague en algún momento a 200 años vista). Los habitantes de la localidad acabaron por ser desalojados, ya que el incendio subterráneo hizo que la vida no fuese segura, y Centralia pasó a ser una más de la lista de ciudades fantasma.

HATTUSA

En un lugar de la que hoy es Turquía, un arqueólogo descubrió en 1834 los restos de un antiguo pueblo. Pensaba que estaba desenterrando la ciudad de Tavion, pero en realidad había encontrado Hattusa, la capital del reino de los hititas, un reino que fue uno de los más poderosos de Oriente Próximo en la Antigüedad pero del que ahora, en realidad, no sabemos casi nada, como nos recuerda el autor del Atlas de las ciudades perdidas. Ahora, gracias a las excavaciones, se puede visitar una superficie de 160 hectáreas de la que fue una de las grandes ciudades de los grandes reinos de los que no sabemos casi nada.

SANZHI

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En realidad no es una ciudad fantasma sino más bien una ciudad en la que no se llegó a nada, una suerte de ciudad española construida por algún constructor en los últimos años que quedó muerta por la crisis pero en Taiwán y unas cuantas décadas antes. Su construcción es de 1978, una de esas localidades hechas con diseño futurista (estaba llena de casas futuro), que hacía que fuese como una colección de ovnis de colores al lado del mar. Nunca pasó de ser más que un proyecto en construcción por la crisis del promotor (un fabricante de plástico al que lastró la crisis del petróleo) y por los cambios demográficos (estaban pensadas como casas de verano para las tropas estadounidenses destacadas en Taiwán, pero estas se retiraron en esos años). En 2010 murieron bajo las excavadoras.

 

Fuente: Libro patas