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Diario de Nikki 10

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Por el amor a una mujer: una carta de Bukowski que explica su visión del amor

Si se está enamorado resulta simple recurrir a la función poética de la lengua para embellecer todo pensamiento, y darle paso a la inspiración —si suponemos que todos quisieran escribir sobre ello—. Por otro lado, aferrarse a lo que en realidad sólo era una incompatibilidad emocional es un acto suicida; literal, la depresión del desamor ha orillado a muchos a cometer suicidio, pero no sin antes carcomerlos con una demoledora tristeza que los conduce al extremo del sufrimiento emocional, a tal grado de no querer vivir más; tal demencia es aún más difícil de plasmar.

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¿POR QUÉ NOS MAREAMOS AL LEER EN CARRO?

Viernes, 16 Septiembre 2016
Autor: Libropatas
 
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Hay quien decide abandonar la lectura en el coche para siempre, quien cambia el libro de papel por el audiolibro y quienes directamente juramos solemnemente que solo viajaremos en tren cuando sea posible para poder usar las horas del viaje leyendo nuestros libros (y, por supuesto, todos miramos mal a aquellos que comentan que jamás se marean en el coche mientras leen).

Pero ¿por qué ocurre esto? ¿Por qué nos mareamos mientras leemos? Por supuesto, hay una respuesta científica para ello.

La clave está en el modo en el que el cerebro humano procesa la información, como apuntan en Bustle recogiendo las explicaciones de un neurocientífico, Dean Burnett. Mientras estamos en un coche (en movimiento) nuestro cerebro tiene que procesar un montón de información contradictoria. Los músculos le dicen que no nos estamos moviendo pero los sensores del oído interno dicen que sí lo estamos haciendo, lo que hace que el cerebro se pregunte qué es lo que pasa. La solución la encuentra en las vistas que tenemos gracias a las ventanas. Mientras miramos por la ventana, damos información visual suficiente para equilibrar lo que se percibe y que el cerebro comprenda que realmente nos estamos moviendo.

Cuando se lee, se priva al cerebro de esa información. En lugar de estar mirando por la ventana y estar viendo cosas que se mueven, estamos viendo un trozo fijo de papel. Eso hace que el cerebro entre en caos, ya que no tiene la confirmación visual del movimiento. Lo más curioso es que la información que recibe el cerebro cuando se está leyendo en un coche es similar a la que recibe cuando nos hemos envenenado con algunos venenos, lo que hace que el cerebro piense que eso es lo que está ocurriendo. Y, por ello, nos mareamos y tenemos ganas de vomitar.

¿Se puede corregir esto? Se puede (en general, hay ciertas personas que no lo logran nunca…) si se entrena al cerebro. Igual que el paso del tiempo ha hecho que nuestro cerebro comprenda lo que ocurre cuando viajamos en coche y por tanto dejemos de marearnos, lo mismo ocurre con la experiencia de leer en el mismo. Si lo hacemos de forma recurrente (y no somos una de esas pobres personas que no lo logran nunca), el cerebro aprenderá a comprender las señales (o su ausencia) y dejará de mandar el mensaje de marearse.

Foto Pexels

 

Fuente: http://www.libropatas.com/libros-literatura/nos-mareamos-al-leer-coche/